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En la búsqueda de un ave poco común en Honduras

Juvenil de águila harpía encontrado en un remoto sector del Parque Nacional Patuca. Foto: Herbert Dohlen

Aunque gran parte de la aviación por la conservación de LightHawk en Centroamérica se programa con mucha antelación, en ocasiones surgen oportunidades inesperadas que justifican un cambio en el calendario de vuelos. Esta es una de esas historias.

Al caminar por la selva hondureña en un descanso de su trabajo humanitario para Gespa e.V, algo en los árboles captó la atención de Herbert Dohlen. Al enfocar su cámara a la copa, observó algo increíble. Un juvenil de águila harpía posado en lo alto.

Esta es una gran noticia para Honduras. Las águilas harpías (Harpia harpyja) casi se han exterminado en gran parte de Centroamérica y un juvenil puede significar que existe una pareja anidando en algún lugar del país. ¿Estarían las águilas harpías introduciéndose a las selvas remotas del Parque Nacional Patuca al este de Honduras?

Inmediatamente se envió a un equipo a investigar y confirmar el avistamiento del juvenil de águila harpía en el Parque Nacional Patuca.  Foto: Asociación Patuca

 Después de ver la fotografía, Franklin Castañeda se puso sus botas. Franklin, conservacionista de toda la vida y Director del Programa Jaguar de Panthera, salió a pie junto con Nelly Paz y David Medina, colegas de la Asociación Patuca, a buscar al juvenil y confirmar el avistamiento.

El equipo de investigadores descubrió un sitio activo de anidación, el primer nido de águila harpía detectado en Honduras. Fue un hallazgo más importante de lo que habían imaginado, y dio esperanza a las águilas harpías de crecer en su hábitat natural. También centró la atención en la manera en que los hondureños podrían elegir cómo manejar sus tierras públicas a futuro.

One half of the breeding pair perches on a limb near the only known location in Honduras where a harpy eagle nest has been ever reported. This is thought to be one of only two harpy eagle nests documented in Mesoamerica. Credit: Javier Maradiaga/Comité Hondureño para la Conservación del Águila Haría (Committee for the Conservation of the Harpy Eagle)

 El águila harpía es el ave rapaz más grande y poderosa en América. Sus patas pueden ser tan gruesas como la muñeca de un niño y sus garras curvas tan grandes como las de un oso. Antes se encontraban desde México hasta Argentina, sin embargo, la destrucción del hábitat y la caza han reducido sus números en Centroamérica.

Franklin Castañeda, de Panthera, habló del descubrimiento del nido. “En noviembre pudimos ver y fotografiar una pareja adulta de águilas harpías y su nido en el mismo sitio donde se había observado al juvenil. Encontramos huesos y cráneos de perezosos y monos alrededor de la base del árbol. Y las águilas estaban acarreando material para mejorar su nido”.

Franklin y sus colegas estaban particularmente emocionados por lo raro del descubrimiento. De acuerdo con Franklin, “este es el único sitio en Honduras donde se ha reportado un nido de águila harpía y probablemente uno de los únicos dos nidos recientemente documentados en Mesoamérica”.

Panthera camera traps in eastern Honduras have captured images of many animals including the margay (Leopardus wiedii) illustrating the area's diversity of wildlife. credit: www.inriodulce.com

 Panthera y Asociación Patuca han trabajado juntos para estudiar a los jaguares en el Parque Nacional Patuca. Sus cámaras capturan imágenes de jaguares, pumas, ocelotes, tigrillos y tapires. Pero también observaron que el área se encontraba bajo mucha presión.

“La deforestación por el ganado se realizaba en todo el Parque Nacional Patuca”, explicó Franklin, “y las águilas harpías requieren de grandes territorios de hábitat impecable para poder desarrollarse. Decidimos que un vuelo por el área era decisivo para obtener un panorama general rápido y eficiente de la calidad del hábitat”.

Volunteer pilot Chuck Heywood (left) and Franklin Castañeda (right) with project partners before the flight over the harpy eagle habitat. Credit: Franklin Castañeda/ Panthera/LightHawk

 Por cuestión de suerte, la Cessna 206 de LightHawk ya estaba en Honduras. Desafortunadamente, estaba reservada. Debido a la importancia del descubrimiento del nido, el coordinador del programa para Mesoamérica, Armando Ubeda, rápidamente organizó otro vuelo para satisfacer la solicitud de Panthera.

Cuando Franklin llegó al aeropuerto para el vuelo de LightHawk, el piloto voluntario Chuck Heywood (Ridgeway, CO) no estaba muy optimista. El pronóstico del tiempo indicaba chubascos aislados en el Parque Nacional Patuca y cabía la posibilidad de que las nubes ocultaran el área que los investigadores necesitaban monitorear.

Approaching the harpy eagle territory. credit: Franklin Castañeda/ Panthera/LightHawk

Fueron casi dos horas de tiempo de vuelo para llegar al área desde el aeropuerto de Tegucigalpa. Franklin reportó, “finalmente vimos frente a nosotros el punto más alto de las montañas de la Cordillera Entre Ríos, y un cielo despejado y soleado a su alrededor. Sabíamos que nuestros esfuerzos rendirían frutos. En efecto, nuestro GPS nos alertó que estábamos cerca del territorio del águila harpía, y pude reconocer elementos del terreno que vi durante nuestra salida a pie”.

Las águilas harpías necesitan aproximadamente 150 millas cuadradas de selva tropical con poca interacción humana para establecer territorios y sobrevivir. Como depredador principal, pueden ser un indicador clave de la salud del ecosistema forestal. Donde existen números prósperos de águilas harpías, hay números prósperos de otras especies y un ecosistema en buen funcionamiento.

Patches of bright green indicate forestland recently cleared for farming or cattle grazing. This activity is a serious threat to maintaining a breeding pair of harpy eagles. credit: Franklin Castañeda/ Panthera/LightHawk

 

“Volar los 200 kilómetros cuadrados (77 millas cuadradas) alrededor del área del nido, a una elevación tal que no perturbe a la vida silvestre, nos brindó un entendimiento rápido y eficiente de las posibles amenazas al hábitat del águila harpía en este sitio en particular”, afirmó Franklin.

“Como lo esperábamos, observamos talas recientes y sitios de pastoreo. Sabíamos que las alteraciones humanas se estaban acercando al área del nido por el sur, pero con el vuelo centramos nuestra atención en una comunidad ubicada al norte del área del nido. Si vamos a salvar este nido, necesitamos llegar a esta comunidad con nuestros esfuerzos de conservación”.

Navigating the Rio Patuca in northeastern Honduras. credit: www.day251.com

La información y las imágenes del vuelo ya están en las manos de los funcionarios de vida silvestre de Honduras, de los grupos de conservación y de los miembros del Comité Hondureño para la Conservación del Águila Harpía. “Se está organizando una estrategia de conservación para el nido”, dijo Franklin “y los datos obtenidos durante el vuelo serán muy útiles en el proceso”.

Por último, esta historia es más que la protección de un par de aves poco comunes. La presencia del nido de águila harpía representa un momento crucial en la manera en que Honduras maneja sus recursos naturales. Destacar este raro acontecimiento le proporciona a Honduras una nueva motivación para reconocer el papel crucial de los bosques al brindar almacenamiento de carbono, agua dulce, aire limpio, medicamentos, protección del suelo y las cuencas, y por supuesto, alimentos, protección y productos para las comunidades.

“Creemos que es un momento decisivo para la historia de la conservación de Honduras”, afirma Franklin. “El mundo pondrá sus ojos en este pequeño país para ver qué medidas toma para proteger el nido de águila harpía”.

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